Tag: trono de Dios
Ofán: Ser Celestial
by nicolas on Dec.16, 2009, under Angeles
Un ofan es un ser celestial descrito en el Libro de Enoc como guardián constante (junto con los Querubines y Serafines) del trono de Dios.
Ofán: Ser Celestial
Ofán: Ser Celestial
Ofán: Ser Celestial
El término ‘ofan’ significa ‘rueda’ en Hebreo, por lo cual los ofanes han sido asociados con la descripción que aparece en Ezequiel 1: 15-21 y posiblemente con Daniel 7:9 (en este último aparecen mencionados como gagal, o ‘las ruedas de Gagallin’) y las cuatro ruedas cubiertas de ojos que se movían al lado de los querubines, bajo el Trono de Dios. Las cuatro ruedas se movían con los querubines porque su espíritu estaba en ellas.
También se refieren a ellas como ‘las llenas de ojos’ en el Segundo Libro de Enoc.
Los ofanim también son comparados con los Tronos, en asociación con las ‘ruedas’ que aparecen en la visión de Daniel 7:9 (Antiguo Testamento). Ellos llevan el trono de Dios, de ahí su nombre. Sin embargo, no parecen ser los mismos Tronos que menciona Pablo de Tarso en Colosenses 1:16 (Nuevo Testamento).
Función y Filosofía
Estos ángeles príncipes son llamados a menudo ‘Ophanim, ruedas de Galgallin’. Se dice que eran las mismísimas ruedas de la carroza celestial del Señor (Merkabah). “Las cuatro ruedas tienen llantas y su radio estaba lleno de ojos a su alrededor”. Con frecuencia se los nombra como las ‘llenas de ojos’.

Ofán: Ser Celestial
Gulley (1996, p.37) afirma que: “Los tronos, también conocidos como ‘ophanim’ y ‘galgallin’, son criaturas que funcionan como las carrozas de Dios conducidas por los querubines. Se caracterizan por su paz y sumisión; Dios descansa en ellos. Los Tronos son descritos como enormes ruedas que contienen muchos ojos, y residen en un área del cosmos donde las formas materiales comienzan a tomar contextura. Cantan loas a Dios y permanecen eternamente en su presencia. Ellos mantienen la armonía cósmica de todas las leyes universales”.
Serafines y querubines
by nicolas on Nov.30, 2009, under Angeles
Los Serafines y los Querubines son, en la teología cristiana, dos tipos separados de ángeles. Las descripciones de los Serafines, Querubines, y Ofanimes son a menudo similares, pero igualmente se diferencian.
Serafines y querubines
Serafines y querubines
Serafines y querubines
Serafines en la teología cristiana
En la teología medieval neo-platónica, los Serafines pertenecían al orden más alto, o coro angélico, de la jerarquía de los ángeles. Se dice que son los guardianes del trono de Dios, y continuamente cantan Kadosh, Kadosh, Kadosh, es decir, ‘Bendito, Bendito, Bendito’ (ver Isaías 6: 3 “Bendito, Bendito, Bendito es el Señor de los ejércitos, la Tierra entera está llena de su gloria”).
Este canto es referido como ‘el Trisagión’.

Serafines y querubines
El escritor medieval Pseudo Dionisio el Areopagita incluyó a los serafines en su obra Jerarquía Celestial (vii), lo que ayudó a disminuir la naturaleza fiera de los serafines en la imaginería medieval. Es aquí donde los Serafines son descritos como seres que se ocupan de mantener a la Divinidad en perfecto orden, y no se limitan a cantar el trisagión. Tomando datos de los escritos de la tradición rabínica, él da una etimología a los serafines diciendo que son “aquellos que prenden o hacen fuego”:
“El nombre Serafín claramente indica su incesante y eterna revolución en torno a los Divinos Principios, su calor y su sabiduría, la exhuberancia de su intensa, perpetua e incansable actividad, y su elevada y enérgica asimilación a sus inferiores, prendiendo e incendiándolos con su propio calor, y purificándolos completamente por medio de una llama ardiente; y por el invisible, eterno, radiante e iluminador poder, disipando y destruyendo las sombras de la oscuridad” (Jerarquía Celestial, vii).